3
Septiembre , 2010
Viernes

Gente de a pie

Infociudadanía desde Venezuela. Periodismo ciudadano y tejido de redes para nuevos infociudadanos

¿Por que los caraqueños se consumen en las horas de cola? El Instituto Nacional de ...
Murphy es quien es; su ley es sentencia cierta. Basta que decidas cambiarte de canal, ...
Juliana Rincón, una infociudadana colombo-peruana, editora de videos de Global Voices Online, preparó un tutorial ...
Desde hace algunos días en mi cabeza revolotean ideas para plasmar esta sensación de impotencia ...
“El paso del tiempo condena al olvido la memoria de un país” Arthur Miller (Dramaturgo estadounidense).- MARTES ...
Hay empresas que luego de haber llegado a ser grandiosas terminan despareciendo o se vuelven ...
Cuentos de familias relatados en casa cuando el susto ya pasó [caption id="attachment_225" align="alignright" width="96" caption="Mariela ...
El ataque desmedido del que está siendo víctima la radio es producto de uno de los ...
Hace más de 15 años un grupo de profesionales jóvenes formados en la escuela del ...
"Si es cierto que en cada amigo hay un enemigo potencial ¿Por qué no puede ...

Archivo para Septiembre, 2009

¿Qué queremos?

Escrito por Pablo Sánchez el Septiembre - 12 - 2009 3 Comentarios

avenida-libertador“El mayor peligro de los gobiernos es querer gobernar demasiado.”
Conde de Mirabeau (1749-1791) Político, escritor y orador francés.

“Hay que querer hasta el extremo de alcanzar el fin; todo lo demás son insignificancias.”
Fiodor Dostoievski (1821-1881) Novelista ruso.

“No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer.”
Johann Wolfgang Goethe (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán.

¿Qué queremos?

¿Cómo te imaginas tu día a día en Caracas?… mejor dicho ¿Cómo te imaginas tu día a día en Venezuela?

Aquí va mi respuesta:…

Me imagino levantándome a una hora decente (seis y media de la mañana estaría bien). Salgo ligeramente despeinado y tras haberme lavado la boca a comerme un cachito y tomarme un café en una de las mesas que está en la plaza cerca de la panadería del Portu mientras los “adultos mayores” leen sus periódicos del mismo modo que lo han hecho toda la vida. Me gusta escucharlos mientras planifico mi día, algunos hablan de la época en que mandaba Perez Jiménez y otros incluso hablan sobre cuentos de Gómez.

Veo pasar un autobús escolar mientras otros chicos van en bicicleta a sus colegios.

Al regresar a mi apartamento hago algo de ejercicio mientras oigo el podcast sobre las noticias de Venezuela que Jogreg ha publicado (lo puedo sentir sonreir al hablar). Me baño y salgo a mi trabajo. Tengo mi auto en el estacionamiento, pero prefiero el transporte público porque es más eficiente y seguro, además, disfruto de la vista mientras camino y siempre consigo algún libro interesante en los estantes del metro.

La mayoría de las personas a mi alrededor están algo apresuradas y caminan a sus labores como si esto fuera lo más importante del mundo, sin embargo todos se toman un instante para decir: “Buenos días”, “por favor” y “gracias” mientras transcurre el diarismo.

Me gusta vestir elegante aunque informal (pues es la norma en esta ciudad). En la plaza de la urbanización los adolescentes practican sus malabares, los universitarios leen y pintan cuadros, mientras los niños juegan a la pelota y las señoras intercambian recetas de cocina. El tráfico, aunque abundante, es fluido y ordenado en la calle. Todo el mundo carga un teléfono con WiFi, pues la red de redes es gratuita en la ciudad.

Durante mi descanso, bajo a donde la señora Beatriz a almorzar y le pido un pasticho de esos que saben a Italia con su respectivo cafecito. Recibo una foto de mis amigos en el extranjero al revisar mi correo… me dicen lo mucho que extrañan estar en Venezuela y lo contentos que están del progreso que ha tenido el país en materia económica. En un par de meses debo ir a visitarlos, pues mis vacaciones están por llegar y las agencias de viajes están ofreciendo unos paquetes super accesibles. Regreso a la oficina y decido que quiero caminar de regreso a mi apartamento al terminar el día.


Cuando llega la noche, camino sin prisa hasta el lugar de donde salí, en busca de un merecido descanso. Antes de acostarme a dormir, doy gracias al cielo por todas las bendiciones que tengo y, finalmente, pienso que ahora sí quiero tener un hijo… y quiero que crezca en esta ciudad.

No sé ustedes… pero últimamente me he dado cuenta de que llevo buena parte de mi vida observando mi realidad y resaltando lo que no quiero. Hoy quise “vivir” a través de las letras, cómo es la ciudad en la que quiero vivir… y quiero creer que creo que no es imposible lograr una ciudad así en Venezuela.

¿A dónde se fue el instinto maternal?

Escrito por Guzmar el Septiembre - 12 - 2009 5 Comentarios

pc050105He presenciado cosas buenas y malas, muchas para mi gusto, porque tengo la mala costumbre de tomarme todo a pecho. Otros lo llamarían vivir intensamente. Yo diría que me preocupo más de la cuenta. Lo cierto es que lo que quiero contar me preocupó “más de la cuenta”.

Acostumbro llegar a la radio a las 6 de la mañana, hora en que sale al aire mi programa, siempre con un dejo de cansancio por mis funciones como periodista, mamá, esposa, hija y amiga, entre otros cargos que preferiría no intentar definir en esta tribuna porque definitivamente sería otro artículo.

Como es costumbre bajo del carro de mi tío, quien diariamente se ha tomado la tarea de llevarme al trabajo. Es parte del amor paternal que siempre ha sentido por mí y del afán de protegerme a pesar de mis 28 años.

Ese día llovía, no a cántaros, pero llovía. Escasamente había encontrado en el camino a la emisora uno de los periódicos impresos que siempre leo al inicio del programa, porque en Barquisimeto cuando cae llovizna los pregoneros desaparecen de las calles protegiendo su mercancía de los embates del agua.

Finalmente bajé del carro. En la emisora, que también es sede de un instituto universitario, conviven una pareja de perros que hace más de 15 días tuvo media docena de cachorritos de los cuales 2 murieron pocos días después de nacer, cada mañana al llegar voy pendiente por si anda uno por allí, tengo debilidad por los cachorritos.

Ese viernes, fue igual, divisé mis alrededores esperando ver a uno. Mi tío aun estaba estacionado esperando que entrara a la emisora, yo continuaba con mi paso lento a pesar de la llovizna esperando ver a los perritos, de repente, mire a mi izquierda y allí estaba uno, chillaba con voz muy bajita, no sé si porque estaba lejos de su mami o porque se mojaba con las gotitas de lluvia, parecía no poder andar.

Inmediatamente mi personalidad de “súper heroína” salió a relucir (me preocupé más de la cuenta), y decidí acercarme para ayudarlo a resguardarse, no había dado dos pasos cuando escuche el ladrido de la perra, su mamá, venía directo hacia mí con los dientes afilados, mirándome como a una enemiga, su mirada de furia me heló instantáneamente la sangre, el corazón se me salía del pecho, no podía pensar en nada, me paralice.

Luego tuve un pensamiento al mejor estilo de Pinky Dinky Doo (los que tiene hijos sabrán que es un dibujo animado muy mal hecho que transmite Discovery Kids), ella siempre tiene una gran idea en los peores momentos, y llegó a mi mente el periódico, el único que había conseguido, no pregunte como conecté mi pensamiento sobre el miedo que los perros le tienen a los periódicos con la tensión de mi musculatura y reflejos paralizados para levantar finalmente mi brazo y amagarle con el diario.

¡Bingoo! La había ahuyentado, mi tío también se había bajado del carro y piedra en mano me ayudó a alejarla definitivamente, entré temblando a la radio pero con el pensamiento fijo en la ferocidad con la que esa madre protegió a su pequeño hijo. No pensaba en mi susto, en lo cerca que estuve de una mordida sino en el instinto maternal de ese animal, que dicen los especialistas que no razona, pero sin embargo es capaz de convertirse en fiera salvaje para defender a quien quiere, al fruto de su vientre.

Y rápidamente todos esos pensamientos se fueron mezclando con la sensación de pérdida y de tristeza, y llegó a mi cabeza una interrogante ¿Por qué muchas madres venezolanas -y me incluyo- no hemos defendido con esa fiereza la integridad, el futuro y las condiciones de vida de nuestros hijos? Y otra más ¿Por qué hemos permitido que decisiones arbitrarias de otros le quiten la posibilidad a nuestros niños y adolescentes de crecer en un lugar donde su pensamiento se respete, donde sea considerado una voz que tiene voto y derecho a elegir lo que quiere para su vida?

¿Por qué el silencio ensordecedor de estos últimos días? ¿Es que acaso estamos ciegas y ciegos? ¿sordos tal vez? ¡Ah, ya sé! ¿Es que no podemos dejar el disfrute de las vacaciones a la orilla de la playa por un momento para defender lo que tenemos y nos quieren quitar, no por nosotros sino por los que heredarán los frutos de esta tierra?

Me quede abismada como días atrás, en CC Sambil Barquisimeto un grupo de jóvenes estudiantes entro a pesar de la vigilancia, con pancartas y consignas hasta la feria de las comidas para protestar por la aprobación de la ley de educación y los presentes no pasaron de aplaudirlos, cuando fueron sacados del recinto por oficiales de seguridad, nadie, ni una persona, fue capaz de salirse con ellos y menos de dejar su esparcimiento para apoyarlos en la causa. ¿Cómo defender nuestros derechos si la desidia y la irresponsabilidad no nos dejan caminar?

Este es un auto reclamo, pero si toca sus fibras, su conciencia, no lo deje para mañana, exija respeto, y levante su voz hasta que muchas más acompañen la suya para formar un coro fuerte y vibrante, seguramente escuchará la mía.

Ejercicios de vocalización

Escrito por Naky Soto el Septiembre - 2 - 2009 Comentar

Estos son algunos ejercicios de vocalización que pueden realizar previo a la grabación de sus voces en podcast y vídeos. La magia de su eficacia, radica en la constancia con la que se realicen, de modo de hacer un buen uso de nuestras capacidades de vocalización y modulación.

Adicionalmente, su lectura es mucho más que un reto a nuestras habilidades de lenguaje, lo son también para nuestro sentido del humor, y no hay herramienta mejor para un buen vocero, que aprender a reírse de sí mismo. Compartan estos ejercicios con otra gente que pueda ir corrigiéndoles, y sus risas se verán multiplicadas.

¡A practicar!

BR
Al abrirme el abrigo de brocado de brazaletes de bruñido bronce, brotó una hebra, lancé un bramido, y en brazos de un obrero brevemente abrevié un brillante brío. Broto un broma y él dio un brinco. ¡Ah! Brujo, bruto, bracero, bucanero y bravucón. Bregué en la bruma, vislumbré la brújula y abracadabra, en la brasa abrume al bribón.

CR
Crece el cruzado, creyendo el credo, criatura crédula. Cruza la encrucijada, cree en la decrépita crónica descrita por el criado hipócrita. Se crispa su crespo cráneo al crujir el crater de la cripta. Crasa crisis le cruza el crisma, increíble e indescriptible.

CH
Chino achicopalado achicharra un chocho con la chispa en chinchina. En la choza echa la chamarra, la chancha y la cachucha debajo del colchón. Se echa en el chinchorro y chancea y chacotea con la chusma chismosa. Para Chucho, el hecho es un chisme. Sin chanzas ni chirimoyas, ni chiros ni chirimías, por chancuco y chamusquina, se achanta y chifla en chirona, chinfle, chanfle.

DR
La dramática draga, ladraba a la hidra, a la dríada y al dragón y adrede apdreaba la droga a los ladrones de dromedarios.

FR
La frágil fragata africana enfrentó los frentes franquistas, pero los cafres fracasaron naufragando en una isla de frutales frondosos. El frío fruncía frazadas y Eufrasia refregaba los frescos frascos de fresas francesas, mientras Afranio fraguaba los frondios cofres y enfrentaba frases frustradas de frente.

GR
Grumete grande engrosa grupo agreste y agrio y gregario para agraciar un incongruente engreído en la gruta. Al ingresar gratis en grotesco gremio engrana gruñido de ingratitud. Gradualmente el granuja agranda grosero la grieta y grita grescas por su granada grandeza.

LL y Y
Cayendo la yegua pisóse un cayo, callada quedó la lluvia cayó, comióse mogolla, garulla y llena llegó. Ya llorona en medio de la calle magulla la polla, la degüella y la engulle. La llovizna la acalla, la arrulla y la apabulla en la llameante llanura. ¿Cuál fue la querella? No fue ella sino una estrella. ¡Vaya, vaya! Dijo la yegua baya al saltar la valla.

M
Monumental moña mostraba la momia. El mismo sumamente melancólico, murmuraba matrimonio. ¡Manola! mentó la momia. ¡Mamarracho, mamacallos, sumamente mentecato! En tu memez, miserablemente me manutendrías. Y sin miramientos, se menea mamotretuda y se marcha.

N
Noble anuncio anuncia nacimiento de numen enano nauseabundo en un nido. Nunca nítida nómada fue antes anunciada. Nimia nómina, niñería, niño engaña con maña en la mañana quiñaque. Extraña noñería acompaña con añoranza y la lasaña al ñandú. Bruñe las ñatas con caña y ñame le enseña un moño, amaña el puño y tiñe con lagaña el caño.

PL
En pleno plenilunio, Plinio se aplana con placer, pletórico, perplejos sin aplazar empleo, aplica el triple. Pero deplorable complot de la plebe, aplana con aplomo su plegaria. Parapléjico, Plinio suplementa la plata por el plástico plano empleado en Plutón.

PR
Un príncipe depravado presiente de pronto en la pradera la presencia de una princesa sin práctica. El prosaico – tan pragmático – pregunta: “Preciosa, ¿prefieres probar primero o nos presentamos?” La primorosa pretende pasar por primitiva, pero el promiscuo procura comprarla, y ella procede con prisa, presa de precocidad. “¿Usted me promete o me compromete? Prométame prendas preciadas y yo me preparo para protagonizar preludios presurosos”. Prepararse pues para procrear primogénito, pero el príncipe a la princesa sorprende: “Primordial usted también se aprovecha de la coprofagia”

PT
Apterixis áptero, abrupto opta por reptar para captar y capturar al susceptible. Septentrión con su septuagenaria aptitud. Es un exabrupto el óptimo rapto.

S
Una sosesagada y salpimentada serpiente susurraba, saludaba, silabeaba y siseaba en el sinuoso y sucio piso, sisas… justo sisear y severo susto.

TR
La trepidante entrada triunfal de la tropa de trescientos truculentos troyanos en trapos y trajes tricolores con sus trabucos, trompetas, trombones y triángulos, trastornó el tranquilo tráfico.

Somos la Gentedeapie
 

Comentarios Recientes

En Gente de a pie nos proponemos ensamblar dos grandes potencialidades: la generación de un nuevo espacio de información y promoción de venezolanos interesados en la democracia como sistema de gobierno, y, la utilización sistemática de nuevas tecnologías multimedia. ¿El añadido? ¡El trabajo en red!

Queremos más gente en Internet produciendo contenidos que narren este país. Ya es hora de romper un poco los dos discursos únicos que parecen ocupar toda la narrativa del proceso venezolano. Queremos potenciar nuevas voces, dotarlos de más herramientas y brindarles un soporte en el ciberespacio hasta que funden su propio puerto.

Comentarios Recientes

El Gobierno Parroquial en Caracas

On Ago-7-2009
Comentado por Ramón I Velázquez R

Evento podcast en Venezuela

On Ago-22-2009
Comentado por Naky Soto

De un sueño cooperativista y autogestionario

On Oct-2-2009
Comentado por Mayra Fortunata Perna Talero

Basura en el sector El Rosario de Las Minas de Baruta

On Jul-21-2009
Comentado por Pablo Sánchez

Dejamos a Nelson Bocaranda con la boca abierta

On Jul-14-2009
Comentado por Luis Carlos Díaz