Escrito por Naky Soto el Febrero - 18 - 2010Comentar
Muchos debates en estos días tocan el tema del uso de internet en Venezuela; nosotros queremos proponer algunos puntos para esa discusión. Nuestra premisa es que Internet es prioritaria para el desarrollo de Venezuela, tal como establece el Decreto 825. Pensamos que es necesario trabajar juntos para:
* Impulsar políticas públicas para promover el acceso universal, no discriminatorio y abierto a las tecnologías de información y comunicación en Venezuela.
* Promover programas para que tod@s l@s venezolan@s cuenten con las habilidades necesarias para usar Internet para el desarrollo social, económico, propio y de sus comunidades
* Ampliar las garantías al libre acceso a la información a través de internet.
* Fomentar condiciones que promuevan el ejercicio de la libertad de expresión en internet, en un marco de autoregulación basado en la diversidad de opiniones y de múltiples visiones de los hechos, que puedan ser evaluados libremente por los usuarios de estos medios, y por las comunidades que generan y difunden información.
* Reconocer que Internet permite al usuario generar visiones alternativas más allá de las impuestas por los grandes medios de comunicación (privados y gubernamentales) permitiéndole interactuar con diversas fuentes informativas, incluyendo relatos no mediatizados de testigos y protagonistas de los hechos.
* Abrir oportunidades para que todos l@s ciudanan@s puedan usar la web social como espacio para el diálogo plural y democrático, sin exclusiones partidistas y orientado al consenso sobre el bienestar público.
* Reivindicar la info-alfabetización como un derecho social, dado que el desarrollo de destrezas informáticas que le dan al ciudadano mayores posibilidades tanto para aprender autónomamente, como para colaborar en proyectos colaborativos o colectivos.
* Demandar los aportes del Estado y la contribución del sector privado para el desarrollo de infraestructura de red y ampliación del acceso a la conectividad para superar la brecha digital que aún persiste en Venezuela.
* Reconocer que Internet no es un lujo sino un recurso clave para el combate de la pobreza y el logro de los objetivos nacionales de desarrollo.
* Rescatar la plena vigencia del Decreto 825 y que su espíritu democratizador guíe la legislación futura sobre acceso y uso de internet en Venezuela.
Hoy, cifras oficiales indican que 7,9 millones de personas -30% de la población total del país- son usuarios de internet en Venezuela (CONATEL, Ago. 2009). Queremos un plan nacional concertado que conecte a los desconectados para eliminar la brecha digital por edades, por regiones y por niveles socio-económicos en esta década.
Escrito por Naky Soto el Septiembre - 2 - 2009Comentar
Estos son algunos ejercicios de vocalización que pueden realizar previo a la grabación de sus voces en podcast y vídeos. La magia de su eficacia, radica en la constancia con la que se realicen, de modo de hacer un buen uso de nuestras capacidades de vocalización y modulación.
Adicionalmente, su lectura es mucho más que un reto a nuestras habilidades de lenguaje, lo son también para nuestro sentido del humor, y no hay herramienta mejor para un buen vocero, que aprender a reírse de sí mismo. Compartan estos ejercicios con otra gente que pueda ir corrigiéndoles, y sus risas se verán multiplicadas.
¡A practicar!
BR
Al abrirme el abrigo de brocado de brazaletes de bruñido bronce, brotó una hebra, lancé un bramido, y en brazos de un obrero brevemente abrevié un brillante brío. Broto un broma y él dio un brinco. ¡Ah! Brujo, bruto, bracero, bucanero y bravucón. Bregué en la bruma, vislumbré la brújula y abracadabra, en la brasa abrume al bribón.
CR
Crece el cruzado, creyendo el credo, criatura crédula. Cruza la encrucijada, cree en la decrépita crónica descrita por el criado hipócrita. Se crispa su crespo cráneo al crujir el crater de la cripta. Crasa crisis le cruza el crisma, increíble e indescriptible.
CH
Chino achicopalado achicharra un chocho con la chispa en chinchina. En la choza echa la chamarra, la chancha y la cachucha debajo del colchón. Se echa en el chinchorro y chancea y chacotea con la chusma chismosa. Para Chucho, el hecho es un chisme. Sin chanzas ni chirimoyas, ni chiros ni chirimías, por chancuco y chamusquina, se achanta y chifla en chirona, chinfle, chanfle.
DR
La dramática draga, ladraba a la hidra, a la dríada y al dragón y adrede apdreaba la droga a los ladrones de dromedarios.
FR
La frágil fragata africana enfrentó los frentes franquistas, pero los cafres fracasaron naufragando en una isla de frutales frondosos. El frío fruncía frazadas y Eufrasia refregaba los frescos frascos de fresas francesas, mientras Afranio fraguaba los frondios cofres y enfrentaba frases frustradas de frente.
GR
Grumete grande engrosa grupo agreste y agrio y gregario para agraciar un incongruente engreído en la gruta. Al ingresar gratis en grotesco gremio engrana gruñido de ingratitud. Gradualmente el granuja agranda grosero la grieta y grita grescas por su granada grandeza.
LL y Y
Cayendo la yegua pisóse un cayo, callada quedó la lluvia cayó, comióse mogolla, garulla y llena llegó. Ya llorona en medio de la calle magulla la polla, la degüella y la engulle. La llovizna la acalla, la arrulla y la apabulla en la llameante llanura. ¿Cuál fue la querella? No fue ella sino una estrella. ¡Vaya, vaya! Dijo la yegua baya al saltar la valla.
M
Monumental moña mostraba la momia. El mismo sumamente melancólico, murmuraba matrimonio. ¡Manola! mentó la momia. ¡Mamarracho, mamacallos, sumamente mentecato! En tu memez, miserablemente me manutendrías. Y sin miramientos, se menea mamotretuda y se marcha.
N
Noble anuncio anuncia nacimiento de numen enano nauseabundo en un nido. Nunca nítida nómada fue antes anunciada. Nimia nómina, niñería, niño engaña con maña en la mañana quiñaque. Extraña noñería acompaña con añoranza y la lasaña al ñandú. Bruñe las ñatas con caña y ñame le enseña un moño, amaña el puño y tiñe con lagaña el caño.
PL
En pleno plenilunio, Plinio se aplana con placer, pletórico, perplejos sin aplazar empleo, aplica el triple. Pero deplorable complot de la plebe, aplana con aplomo su plegaria. Parapléjico, Plinio suplementa la plata por el plástico plano empleado en Plutón.
PR
Un príncipe depravado presiente de pronto en la pradera la presencia de una princesa sin práctica. El prosaico – tan pragmático – pregunta: “Preciosa, ¿prefieres probar primero o nos presentamos?” La primorosa pretende pasar por primitiva, pero el promiscuo procura comprarla, y ella procede con prisa, presa de precocidad. “¿Usted me promete o me compromete? Prométame prendas preciadas y yo me preparo para protagonizar preludios presurosos”. Prepararse pues para procrear primogénito, pero el príncipe a la princesa sorprende: “Primordial usted también se aprovecha de la coprofagia”
PT
Apterixis áptero, abrupto opta por reptar para captar y capturar al susceptible. Septentrión con su septuagenaria aptitud. Es un exabrupto el óptimo rapto.
S
Una sosesagada y salpimentada serpiente susurraba, saludaba, silabeaba y siseaba en el sinuoso y sucio piso, sisas… justo sisear y severo susto.
TR
La trepidante entrada triunfal de la tropa de trescientos truculentos troyanos en trapos y trajes tricolores con sus trabucos, trompetas, trombones y triángulos, trastornó el tranquilo tráfico.
Escrito por Naky Soto el Agosto - 22 - 2009Comentar
De las lecciones aprendidas más importantes como infociudadana y facilitadora, es valorar la cruza de contribuciones exclusivamente digitales, versus la posibilidad de darle rostros, nombres, presencias a los esfuerzos de convocar cada vez más, gente que se enamore de sus propias capacidades para generar contenidos.
El salto más significativo que tenemos en todo proceso educativo ocurre cuando ganamos independencia para aplicar lo aprendido: leer, escribir, pintar, montar bicicleta o nadar; ¡entonces la creatividad se expande y nosotros con ella! Por eso viajamos a Barquisimeto, queremos aprender y queremos apoyar. Aprender de gente que tiene tiempo apostándole a esa hermosa herramienta que es el podcasting. Apoyar la iniciativa de sumar más venezolanos a esta gesta creativa, para que cada vez más, nuevas voces y temas se multipliquen en la red.
Es como si una pieza del proyecto Gente de a pie encontrase una excelente plataforma de mutua concordancia. ¿Lo mejor? ¡El aval de la experiencia, con la perspectiva de quien ha practicado, errado, ha vuelto a fallar pero sigue haciéndolo cada vez mejor, porque cree en su podcast, porque vale la pena el producto final!
Félix Ríos nos invita, y tiene la esperanza de repetir esta experiencia de información en otras ciudades, para que la diversidad siga creando buenas ondas en la web.
Programa (Sujeto a cambio)
Bienvenida / Palabras de apertura por Felix Rios
¿Qué es un podcast? ¿Con qué se come eso?
Barquisimeto Musical: del hobby al programa. Por Nacarid Lopez (Barquisimeto.com)
Oyesto.com: el directorio venezolano por Felix Rios
Aspectos legales y diferenciación de la radio. Fosforo Sequera del podcast Entra en Clave
Posibilidades de la herramienta
- Del computador a la cabina de radio
- Del radio al iPod
- Fuente de ingresos
- Herramienta para los circuitos radiales
Podcasts desde la Universidad, por Jogreg Henriquez
Telefonía Celular y Podcasts, por Hugo Londoño de Con-Cafe.com
Grabemos y montemos un podcast (si, ahora!) por Guillermo Amador del podcast las 5 de la Mañana
Ciclo de preguntas y respuestas
Cierre y agradecimientos
Dia: Sábado 22 de Agosto Hora: 2 pm Lugar: Torre David
Piso 1, Salón Andres Eloy Blanco
Calle 26 entre Carreras 15 y 16
Barquisimeto, Edo. Lara ENTRADA LIBRE
Escrito por Naky Soto el Agosto - 16 - 200920 Comentarios
Domingo. Despertándome un poco más tarde, agarré el paquete de Tegretol, comprobé que sólo me quedaban dos pastillas y anoté de una vez en mi fiel Moleskine que debo comprar otras. Ya la lista de necesidades farmacéuticas está lo suficientemente grande como para atenderla.
Sin desayunar –como lamentablemente es mi costumbre- salí para el frigorífico y entre coplas llanerísimas, esperé paciente la atención de un carnicero que ríe tan bien como hace sus cortes, mientras transforma una pieza de seis kilos en milanesas, bistecs y otras providencias, que siempre ayudan a planear el menú proteico del mes. Pagué mi cuenta y cargué el peso acompañada de mi cuñado, que acaba de superar el terrible transe de un choque por una gandola que se salió de control en la autopista regional del centro.
Conversamos alegres sobre su bebé que es mi adoración, el motivo de las risas constantes en mi familia, pues ya arribó a sus 8 meses y por supuesto está replicando cuanta mueca observa o simplemente “le sale” en actos reflejo. Arreglé todo en el congelador, saqué lo necesario para cocinar, prendí el radio mientras buscaba uno de mis discos favoritos: Desorden Público en el Teatro Teresa Carreño, concierto al que fui y del que salí vibrando por los 18 años –en 2003- del grupo que más admiro de este país nuestro.
Elecé tiene el disco 1, así que me tocó escuchar el 2, rechistando por el desordenado uso musical de mi consorte, pero no hay cebolla, ají dulce, ni pimentón que se resista a mis decibeles mientras acompaño la voz de Horacio Blanco. Llamando a mis padres a comer, apagué el bochinche. Inevitablemente en el almuerzo renace el tema de la ley de educación, cínicamente promulgada en el mismo teatro del concierto, ayer tarde, en cadena de radio y TV, para que a nadie le quedara duda del vigor de la imposición legislativa más desoladora que nos haya tocado vivir con esta asamblea de protozoarios que cobran un salario por aplaudir y hostigar.
Fregué platos y trastos, asumí que prender la televisión no era una buena opción, que mejor me vendría caminar, aprovechar el pegoste de una ciudad de lluvias imprecisas y tráficos terribles, pero mía. Olvidé el cine en solitario y me adelanté, tras bajarme en Chacaito, a un trancazo de gente que se distribuía a placer entre un grupo de músicos peruanos, unos payasos más innobles que el mismo Popy y un vendedor de películas piratas.
Al terminar de subir la empinada avenida y ya sobre la Libertador, pasando una peluquería “Only for Chinos” –en serio-, apuré el paso pues curiosamente no había mucha gente. O bien, sí había alguien.
Un cretino se abalanzó sobre mí, tomándome por el brazo derecho, me gritó que le diera mi cartera, que me quedara quieta porque si no “¡ay!”. Su voz no sonó tan contundente, él tampoco estaba para saber que traía un contrarío enorme, que a la Ley de educación debe sumarle la ley de tierras urbanas, la de procesos electorales, el brutal asalto a 12 periodistas, la cantidad de lacrimógenas del mismo día, las amenazas de secuestro a seres que amo; la convicción de un fascismo que crece y no tiene vergüenza alguna en hacerse manifiesto en cada decisión de este gobierno-partido-fuerza armada. No. Él no tenía que saberlo.
Le grité. Me separé. Le dije que no iba a dársela, que buscara oficio y me dejara en paz. Que no me daba la gana. Mientras le gritaba, él se subía los pantalones una y otra vez, no sé si fue solo desconcierto o si en otras oportunidades le habrá servido como señal de intimidación. Tampoco me importó mucho. Si él hubiese tenido un arma, tenía que haberla usado desde el principio. Volvió a gritarme, me insultó con más rabia que al inicio. Y no me moví. No sé por qué, pero no me moví. Él comenzó a cruzar la calle y se volteó para continuar con su segundo asalto, el del ultraje con palabras. No me moví. Me crucé de brazos mientras esperaba que la distancia se hiciera mayor. Fue una estupidez, pero no me moví.
Todo me latía, durísimo. Llegó un mensaje de texto de Elecé y le respondí mientras me temblaba el pulso que estaba llegando, que por favor bajase a abrirme. Respondió un “ok” y por fin avancé hacia su encuentro. Los minutos, en clara correspondencia con la teoría de la relatividad, se me hicieron eternos. No bajaba, no llegaba, no aparecía. Y ahora sí me movía. Movía mi cabeza y mis ojos en todas las direcciones posibles. ¿Y si regresa?… Pues no le veo. Pero a Elecé tampoco.
Comencé a desacelerarme, pero la ira estaba allí, trasmutándose, recordándome cada injusta muerte que he tenido que leer, que vivir y asistir. La nuestra es una tasa de súper y sobrevivencia, una lotería. Vete tú a saber cómo te trata la fortuna en una violencia que arropa mucho más que nuestras emociones, porque no es un asunto de percepción sino de praxis. Es una licencia instalada en el imaginario de tantos tipos como éste, que acompasan el morbo y la nula compasión para asumir la vida del otro como nada.
En aquel concierto con el que cociné, en la canción “Valle de balas”, Horacio Blanco intercalaba la letra con una sesión de preguntas sobre la inseguridad, cuyas respuestas sólo transmitían la emoción de los fanáticos-víctimas en el teatro. En ellas declama:
“…porque lo que pasa, es que quienes vivimos en Caracas, estamos acostumbrados, tristemente acostumbrados, a ver armas, a escuchar balaceras, a ver muerto en la acera… y en cualquier esquina, sale una ratica…”.
Lo cantaba en el mismo Teresa Carreño donde anoche se vitoreaba una ley, legal pero ilegítima. Pues nos arrebataron la participación. Asaltaron nuestra educación. Embistieron nuestro derecho al diálogo.
Vivo en un valle de balas. Mi ciudad está brava, y yo con ella. Y me muevo, no me acostumbro; me encumbro y sigo. Aunque el plomo revienta y nadie se alarme más de la cuenta.
“Que santifiquen a José Gregorio, y el presidente pa’l sanatorio”
El video de aquel concierto
La canción Valle de balas inicia en el segundo 30”, las frases de Horacio comienzan en el minuto 2′50”.
Escrito por Naky Soto el Julio - 21 - 200914 Comentarios
Murphy es quien es; su ley es sentencia cierta. Basta que decidas cambiarte de canal, para que ese que abandonaste ¡arranque!; que te muevas en el vagón del Metro a ver si consigues una silla, y la muchacha a la que viste con mediana envidia durante 9 estaciones, se levante y le deje el asiento a uno que acaba de abordar el tren.
Pues con la logística de un programa de formación, ocurre exactamente lo mismo: Aulas cerradas cuando debieron estar abiertas, el tráfico deteniendo a tu proveedor de alimentos, una máquina que no prende o un pendrive que vino dañado. Y aún siendo así, nada puede contra la intención sumada de decenas de personas dispuestas a aprender desde sus propias experiencias y conocimientos, dispuestas a sumarse a un proyecto colectivo que nos ayude a narrar este país nuestro, a veces desvencijado, pero siempre vibrante.
Cada pregunta, comentario, anécdota y duda, nutre significativamente la línea elegida por los facilitadores para abrir el compás de materias que son de todos, y cuya única distancia en su uso eficaz reside en la práctica y las ganas. Pues bien, estas esperanzas tienen nombres, rostros y cuentos, y con ellas vamos a darle paso a quienes son los protagonistas de esta historia ¡la gente de a pie!
En Gente de a pie nos proponemos ensamblar dos grandes potencialidades: la generación de un nuevo espacio de información y promoción de venezolanos interesados en la democracia como sistema de gobierno, y, la utilización sistemática de nuevas tecnologías multimedia. ¿El añadido? ¡El trabajo en red!
Queremos más gente en Internet produciendo contenidos que narren este país. Ya es hora de romper un poco los dos discursos únicos que parecen ocupar toda la narrativa del proceso venezolano. Queremos potenciar nuevas voces, dotarlos de más herramientas y brindarles un soporte en el ciberespacio hasta que funden su propio puerto.