3
Septiembre , 2010
Viernes

Gente de a pie

Infociudadanía desde Venezuela. Periodismo ciudadano y tejido de redes para nuevos infociudadanos

De las lecciones aprendidas más importantes como infociudadana y facilitadora, es valorar la cruza de ...
Gracias a Pablo Sánchez Artículos relacionados:La Web 2.0 para “Gente de a Pie”Nuestra gente: Arrobas con ...
Mi relación con  Internet  no iba más allá de ser una usuaria convencional: consultar el ...
Acontecimientos recientes muy cercanos a mi entorno, me hicieron reflexionar hasta dónde los venezolanos están ...
"Si es cierto que en cada amigo hay un enemigo potencial ¿Por qué no puede ...
Mi exposición de motivos ante la Ley Orgánica de Educación (LOE): El primer problema ante la Ley ...
Hay empresas que luego de haber llegado a ser grandiosas terminan despareciendo o se vuelven ...
Hacer algo, si queremos cambiar las circunstancias del entorno, comienza cuando el deseo de hacerlo ...
¡Pueblo! Wikipedia dice entre otras cosas que: "Pueblo, en teoría política y derecho constitucional, es el ...
Suena el despertador. Es hora de comenzar la carrera, para poder llegar al trabajo. Levanto ...

Archivo para la Categoría ‘De a pie’

¿Qué queremos?

Escrito por Pablo Sánchez el Septiembre - 12 - 2009 3 Comentarios

avenida-libertador“El mayor peligro de los gobiernos es querer gobernar demasiado.”
Conde de Mirabeau (1749-1791) Político, escritor y orador francés.

“Hay que querer hasta el extremo de alcanzar el fin; todo lo demás son insignificancias.”
Fiodor Dostoievski (1821-1881) Novelista ruso.

“No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer.”
Johann Wolfgang Goethe (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán.

¿Qué queremos?

¿Cómo te imaginas tu día a día en Caracas?… mejor dicho ¿Cómo te imaginas tu día a día en Venezuela?

Aquí va mi respuesta:…

Me imagino levantándome a una hora decente (seis y media de la mañana estaría bien). Salgo ligeramente despeinado y tras haberme lavado la boca a comerme un cachito y tomarme un café en una de las mesas que está en la plaza cerca de la panadería del Portu mientras los “adultos mayores” leen sus periódicos del mismo modo que lo han hecho toda la vida. Me gusta escucharlos mientras planifico mi día, algunos hablan de la época en que mandaba Perez Jiménez y otros incluso hablan sobre cuentos de Gómez.

Veo pasar un autobús escolar mientras otros chicos van en bicicleta a sus colegios.

Al regresar a mi apartamento hago algo de ejercicio mientras oigo el podcast sobre las noticias de Venezuela que Jogreg ha publicado (lo puedo sentir sonreir al hablar). Me baño y salgo a mi trabajo. Tengo mi auto en el estacionamiento, pero prefiero el transporte público porque es más eficiente y seguro, además, disfruto de la vista mientras camino y siempre consigo algún libro interesante en los estantes del metro.

La mayoría de las personas a mi alrededor están algo apresuradas y caminan a sus labores como si esto fuera lo más importante del mundo, sin embargo todos se toman un instante para decir: “Buenos días”, “por favor” y “gracias” mientras transcurre el diarismo.

Me gusta vestir elegante aunque informal (pues es la norma en esta ciudad). En la plaza de la urbanización los adolescentes practican sus malabares, los universitarios leen y pintan cuadros, mientras los niños juegan a la pelota y las señoras intercambian recetas de cocina. El tráfico, aunque abundante, es fluido y ordenado en la calle. Todo el mundo carga un teléfono con WiFi, pues la red de redes es gratuita en la ciudad.

Durante mi descanso, bajo a donde la señora Beatriz a almorzar y le pido un pasticho de esos que saben a Italia con su respectivo cafecito. Recibo una foto de mis amigos en el extranjero al revisar mi correo… me dicen lo mucho que extrañan estar en Venezuela y lo contentos que están del progreso que ha tenido el país en materia económica. En un par de meses debo ir a visitarlos, pues mis vacaciones están por llegar y las agencias de viajes están ofreciendo unos paquetes super accesibles. Regreso a la oficina y decido que quiero caminar de regreso a mi apartamento al terminar el día.


Cuando llega la noche, camino sin prisa hasta el lugar de donde salí, en busca de un merecido descanso. Antes de acostarme a dormir, doy gracias al cielo por todas las bendiciones que tengo y, finalmente, pienso que ahora sí quiero tener un hijo… y quiero que crezca en esta ciudad.

No sé ustedes… pero últimamente me he dado cuenta de que llevo buena parte de mi vida observando mi realidad y resaltando lo que no quiero. Hoy quise “vivir” a través de las letras, cómo es la ciudad en la que quiero vivir… y quiero creer que creo que no es imposible lograr una ciudad así en Venezuela.

Venezuela, contradicción surrealista

Escrito por María Eugenia el Agosto - 27 - 2009 5 Comentarios

venezuela

Tengo una sensación de intranquilidad mental que molesta mi paz psicológica como venezolana. Resulta que los huecos en las calles me causan un reflejo de inestabilidad emocional, que se transmuta en sendo esfuerzo, para pagar en vil metal el daño ocasionado a mí vehiculo, “el cual circula en el mundo irreal - supuestamente creado por los medios alarmistas -.

Tengo una sensación de que me bajaron de la mula el celular, que usaba para estar informada a través de la “Terrorífica herramienta tecnológica de ultra derecha” llamada Twitter, que hoy necesito … mas que nunca … en está tremenda cola en la cual estoy metida. El palo de agua es tan hermoso, que ni veo la magnitud del mismo. Ya sé: no debo preocuparme, las quebradas y el alcantarillado de la ciudad “están en perfecto estado” según lo que puedo escuchar por las emisoras que nos van dejando …por ahora… son 34 emisoras menos, que fueron privadas de su oficio de informar, entretener o divertir y con eso nos afectaron a todos.

Según los voceros oficiales no hay nada de esas situaciones que suelen pasar …cuando se forman grandes lagunas… en donde uno se puede quedar atrapado y vivir una situación aterradora, cual pesadilla nocturna, después una gran atiborrada culinaria.

Tengo la sensación de que no puedo protestar o argumentar de forma civilizada: por unas leyes impuestas sin consulta abierta, por una rendición de cuentas, por una exigencia de salud, por un reclamo laboral , por un acto de corrupción, por una mejora para mi comunidad o por un servicio público deficiente.

Tengo la sensación infundada de que NO estoy viviendo en un una sociedad donde las cosas se discuten y se llevan a un consenso. En la cual todos opinamos para que la razón se imponga … cosa que no es igual a que se nos imponga a trocha y mocha el criterio de los que creen que ellos son la razón.

Tengo la sensación de que ya mi país no es el país de todos. Que estoy acorralada en un lugar donde un gran dedo inmenso, me señala y otros muchos miles me golpean, donde una boca dice lo que un cerebro piensa y una repetidora gigantescamente grande, con distintos rostros, aplauden corean y ejecutan, sin la más minima disconformidad.

Tengo una sensación de pánico irreal que me hace alucinar, que en el marcado los productos no se consiguen y que cuando voy a pagar la cuenta tengo que devolver la mitad, debido a que la suma me resultó resta.

Tengo la sensación de angustia de que me estoy perdiendo en una inmensa jungla, donde no encuentro el bejuco correcto, para guindarme y salvarme de la jauría feroz, que le ha dado por alimentarse de un “NO criterio” que se ejerce en la ley del rey de la selva.

Tengo una escalofriante sensación infundada de que ya no tengo un norte, porque se me perdió el sur. Me siento tan malgastada, que ya ni me acuerdo para qué lado queda el caballo del escudo nacional y menos el motivo del cambio. Es más ni te cuento de los nombres de los ministerios que han hecho eco de “creced y multiplicaos” cual palabras del génesis. Eso sí; todos tienen en común un tal “para el poder popular” que aun no sé con qué se come.

Tengo una sensación perturbadoramente imaginaria de creer ver situaciones incoherentes como por ejemplo: la que resulta del caso de los periodistas en la cual los agredidos son agresores.

Urgente!!!! necesito encontrar al hombre nuevo, ni idea de cómo estará concebido en estos tiempos. Tendrá oídos ojos y boca para utlizarlos a su favor, o será con una cabeza sin cerebro que donará sus pensamientos a otros. Quizás, sea el que se preocupe por el todos, por el bienestar común, por la evoluciónen colectivo, sin epítetos separatistas o descalificativos visearles. Aquel que de verdad sea capas, de entender, de dialogar, de crear, de compartir y de amar, con tal altruismo que no exista en él ningún rastro egolatría (Culto, adoración, amor excesivo de sí mismo) y que nos haga sentir a todos copartícipes de un sueño para Venezuela tan añorado desde siempre, por la necesidad pedida a gritos de todos ciudadanos y el cual se le ha hecho cuesta arriba a todos los gobiernos.

Tengo una terrible sensación de que se nos impone a la fuerza una sola manera de vivir, donde soy una autómata endógena de mi misma y la soberanía que me corresponde consiste en el siencio o la sumisión, para no despertar al virtual dragón de cinco cabezas, atadas a un solo cuerpo y fusionadas en una única idea, que es capaz lanzar su fuego para obligarme a entender lo incomprensible y perturbador del concepto: “esta es una revolución pacífica pero armada”.

Dios… necesito apremiantemente una explicación coherente, que me recuerde las pautas de vida. Que me diga que pasó con aquella elección libre y soberana del referendo aprobatorio del 15 de Febrero del 2009, en la cual se dijo NO a un modelo de país y ahora se convierte en un , violando la constitución vigente. A pesar de que no puedo olvidar que se me enlutó desde su nacimiento, con la tragedia de Vargas pero que en definitiva se eligió un que actualmente se convierte en NO.

Lo reconozco, tengo una terrible intranquilidad mental, producida por un conjunto de hechos y actos que dicen algo que no concuerda con el verbo y que se cae a golpes con los resultados y la realidad.

Exijo por la paz mental de venezolano: un gran NO a la delincuencia, a la inseguridad, a los mensajes de odio, al caos hospitalario, a las limitaciones de la libertad de expresión, a los espacios públicos prohibidos, a las imposiciones de leyes inquisidoras, a las ideologías arbitrarias o populistas, a la falta de vivienda, a la corrupción, a la ineficiencia, a los presos o perseguidos políticos, al terrorismo de estado, a la crisis penitenciaria, a la impunidad, a la ilegalidad legal, al divisionismo, a la impunidad. Y un gran Sí para convivir como venezolanos con consciencia social, en un colectivo libre, donde cada uno sea importante en su justa medida y en su propia libertad de criterios, con sus deberes y derechos aplicados a la vida de todos, donde la unión haga la fuerza y se respete al ciudadano en su propia individualidad.

¿Pueblo?

Escrito por Mariagabriela Bermudez el Agosto - 19 - 2009 5 Comentarios

¡Pueblo!

Wikipedia dice entre otras cosas que: “Pueblo, en teoría política y derecho constitucional, es el sujeto de la soberanía nacional entendida como soberanía popular.”

Ahora bien… y a lo que voy es a mi opinión sobre el uso de la palabra “pueblo” por los funcionarios públicos identificados con el partido de gobierno, sin importar su rango. Y por otro lado al uso de “pueblo” por los medios de comunicación, sus periodistas, los entrevistados y otros voceros.
Me es sumamente dificil y diría que absolutamente incómodo el término “pueblo” como lo vociferan a diestra y siniestra los funcionarios públicos partidiarios del gobierno actual.

Ellos se refieren al “pueblo” como una masa de harina que moldean a su propio beneficio; en algunos casos se refieren al “pueblo” como solo a sus seguidores, fieles y obedientes, personas que hacen, dicen, piensan, actuan, viven y hasta mueren como les es ordenado, sin oponerse, resistirse ni al menos cuestionar lo que sus superiores ordenan, como si se tratase de ganado humano.

Ése es el que justifica toda clase de acciones arbitrarias, ese “pueblo” es por el que se propinan injusticias, se promulgan leyes, se contraen acuerdos, se destruyen alianzas, se cede territorio, y hasta se compran armas, ese “pueblo” que en esa suerte -pero mala- de práctica al mejor estilo Robin Hood, quitan propiedades a quienes bien se las han sudado, apartan de sus trabajos a millones de personas que pertenecen al __________ (usted rellene este espacio); y hacen cualquier barbaridad porque “ellos” (los líderes y actores pro gobierno) son a final de cuenta el “pueblo” que manda…

Pueblo periodista, pueblo comunicador

Por otro lado y dejando inconclusa la idea anterior, me sorprende oir y leer de periodistas, entrevistados y otros voceros que no comulgan con las acciones del gobierno de esta ya larga década, referirse al “pueblo” como si ellos fueran ajenos a él, siempre en tercera persona, en este caso no refiriéndose a esa masa moldeable, pero sí a esa masa a la que no se pertenece…como a ese ente ajeno por el cual no se desea ser identificado, y por el cual no se quiere que acometan ninguna otra accion que resulte indigna, errada o impropia.

Pues bien… Yo, tu, el, ella, nosotros, ustedes, y ellos somos “pueblo”.

No podemos darnos el lujo de permitirle a un ministro o a cualquier otro vocero autorizado del gobierno que diga que le va a quitar a su dueño legítimo unas radios, un canal, unos equipos de trasmisión, una concesión, un voto, unas fábricas, unas procesadoras de alimentos, unas navieras, un astillero, unas fincas, unas tierras, unos edificios, etcéteras, etcéteras, y etcétera por causa y razón del “pueblo”.

Por cierto todas estas expropiaciones, invasiones y cierres rellenos de “pueblo” que las ponen en marcha, les dan razón de ser, y las mantiene vivas y saludables, esta vez si por y para nuestro “pueblo”.

¿En qué momento fue que todos los que hacían vida laboral en esa cantidad de expropiaciones dejaron de ser “pueblo” y se convirtieron en flora y fauna, cuándo fue que la cédula de identidad de todos ellos, de mujeres y hombres como tu y como yo, dejo de lucir la nacionalidad: Venezolano, y comenzó a etiquetar a la gente de “alienígena“, “marciano”, “extraterrestre”?

O mejor aún: ¿Cuándo fue que el “pueblo” por no estar con el gobierno se volvió: escualido, oligarca, imperialista, pitiyanki, golpista, ultraderechista, Hitleriano, Mussoliniano, Agente de la CIA, ricos del este, explotadores, y cualquier otro descalificativo que a bien tienen los ganados al gobierno imponerle a nosotros el “pueblo”?

¡Que gran falta de respeto!

Yo recuerdo haber aprendido no solo en la educación formal que a pesar de uno que otro bemol, fue de muy buena cálidad, sino además en casa, en familia que “pueblo” eramos todos, independientemente de cualquier etiqueta con el cual se quisiera describir a un grupo de interés en particular.

Tenemos que comenzar a llamar a las cosas por su nombre. Tenemos que darnos por incluidos en las frases de esos ministros, tenemos que aclararles a ellos, a nosotros mismos, al mundo, a todos que nosotros SOMOS EL PUEBLO.

Pueblo soy yo; pueblo eres tú…

Espero no tener que escuchar nunca mas una periodista preguntar que será lo que hará tal o cual ministro o agente pro gobierno con aquello que acaba de afectar, dañar o simplemente publicar en gaceta, para darselo al “pueblo”.

Espero que la pregunta sea: ¿Cómo, si “pueblo” somos todos, usted señor fulano de tal, se atreve a hacer esa acción en nombre mio sin mi justo consentimiento, ni el de mi constitución?

Ojalá sintamos cada día mas que la cosa es contigo y conmigo, que nos tomemos el problema como propio, y que lo sintamos tan adentro y tan doloroso que gritemos: ¡BASTA! ¡YO SOY “EL PUEBLO” Y DIGO BASTA !

No me falte mas el respeto…

Incluyanme a mucha honrra.

Firma EL PUEBLO VENEZOLANO (Por cierto, el Soberano)

Definiciones de Pueblo:

Según el diccionario de la Real Academia Española, “Pueblo” significa:
(Del lat. popŭlus).
1. m. Ciudad o villa.
2. m. Población de menor categoría.
3. m. Conjunto de personas de un lugar, región o país.
4. m. Gente común y humilde de una población.
5. m. País con gobierno independiente.
Y según Wikipedia:
“Pueblo”: es el conjunto de personas de una nación, aunque también puede entenderse como el de parte de un país, el de una región o el de una localidad, o incluso asimilarse al mismo concepto de país o de localidad (especialmente para una población rural. También puede entenderse como una identificación étnica (racial o cultura), sobre todo en expresiones como pueblos primitivos o pueblos indígenas de la actualidad, o pueblos antiguos en épocas históricas pasadas.
En cambio, el concepto de pueblo en las naciones-estado modernas y sobre todo en las naciones de ciudadanos contemporáneas (muy plurales y heterogéneas en su composición demográfica, social, antropológica y cultural, y que incluso ponen en valor esas diferencias) corresponde a un término propio del derecho constitucional.
No obstante, la definición de pueblo es muy compleja, polémica y no exenta de ambigüedad; y lo es desde los orígenes de los sistemas jurídicos y del pensamiento político occidental.

En Venezuela la libertad de expresión está en emergencia

Escrito por Orlanis el Agosto - 19 - 2009 12 Comentarios

Desde hace algunos días en mi cabeza revolotean ideas para plasmar esta sensación de impotencia que se siente cuando un derecho tan fundamental como la libertad de expresión es vulnerado. El siguiente texto no pretende ser un manual de conducta de los venezolan@s, pero sí un ejercicio para la reflexión ante la crisis que vive el país.

Sostiene Fernando Savater que no basta con ser humanos tenemos que humanizarnos, y es justo allí donde debemos detenernos a pensar, ¿Qué es lo que estamos haciendo por nosotros y por lo demás? Pues, lo que tú, yo y TODOS los venezolanos hagamos en pro de ser mejores ciudadanos será determinarte para el futuro inmediato, y es que en un país polarizado como el nuestro y donde de lo mediático esta de moda, “ser persona” no basta  hay que luchar sin tregua por ser buenos ciudadanos.

¿En que consiste eso? Simple, en no recostar nuestros deberes en los otros y en defender nuestros derechos con el mismo coraje con el que resguardaríamos a un ser querido. Señora ama de casa, señor taxista, amigo universitario, empleado público, adictos a la web 2.0, intelectuales, y demás personas que deseen voluntariamente adherirse a esta deliberación, tengamos la voluntad y la valentía de defender desde la trinchera que sea, lo mas sagrado después del derecho a la vida, que es el derecho a expresarnos libremente.

Pero hagámoslo de verdad, con el corazón en la mano, con el ímpetu del que está enamorado, con la fe que le tenemos a esta patria, no permitamos que la irracionalidad prive, no asintamos como cotorras lo que dijo el “líder” o lo que escuchamos por los medios de comunicación, más bien debatamos, analicemos, comparemos con cabeza fría y no con los sentimientos, porque es necesario luchar -hoy más que nunca por la libertad de expresión.

Prohibido olvidar

Hace dos años fue RCTV canal con el que particularmente tuve serias diferencias por la manera en la que abordaban los temas políticos, ¿pero acaso eso me da derecho aplaudir su cierre? Hoy son 34 emisoras de radio, a las que no dudo que tal vez se les venció la concesión, no todas las escuchaba, ¿pero acaso eso me da derecho aplaudir su cierre? Definitivamente no. Y es que en la diversidad de opiniones, en la pluralidad de ideas, nos gusten o no yace la verdadera libertad de los ciudadanos.

Gente de a pie no nos limitemos aplaudir o deplorar las actuaciones de Conatel desde el sofá de nuestra casa, asumamos una posición crítica ante estos hechos, que desde mi humilde opinión no solo cercena a los medios, ni a los periodistas sino a cualquier persona. Ejercitemos la ciudadanía respetando a los que comulgan con nosotros y a los que están en desacuerdo con nuestra posición, pero sin perder nuestro objetivo multiplicar al infinito nuestra voz para defender un país llamado Venezuela que se si todos ponemos nuestro granito de arena se puede escribir con la V de Victoria.

La Web 2.0 es conversación

Escrito por Yimmi Castillo el Agosto - 16 - 2009 8 Comentarios

cotorreoPasó así. Buscando el resultado oficial de las pruebas internas de la Escuela de Comunicación Social en la UCV, me topé con un cartel que invitaba al “Cotorreo Publicitario”. El título de TSU en Mercadotecnia, mención Publicidad me hizo clic y me empujó al salón. Era el Auditorio de la Facultad de Humanidades y Educación donde se daba un encuentro que fue mi primera vez en varios sentidos: mi primera asistencia a un evento en la UCV como alumno (recién aceptado), mi primer encuentro con algunos de los profesores que me iban a dar clases y mi primer encuentro con un concepto revolucionario que, convenientemente, ha marcado el resto de mi vida profesional y académica: Internet como catalizador del diálogo.

Viendo las cosas en retrospectiva, me doy cuenta que aunque aquella ponencia hizo explotar la cotufa en mi cerebro, no sabía en realidad cuán revolucionario era lo que estaba escuchando. Posiblemente aún no lo sé, pero ya estoy metido en ello y sé que será por algo. El asunto es que en aquella ponencia titulada “Los Mercados son conversaciones”, Andrea descubría para el público un texto escrito a cuatro manos por un Economista, un experto en Computación, un Periodista y un experto en Tecnología. Rick Levine, Christopher Locke, Doc Searls y David Weinberger habían descargado su odio al Marketing tradicional, heredero de la locura manipuladora de masas de los años 50, lo mezclaron con su fascinación por lo que creían que era el futuro, Internet, y emulando a Martín Lutero, escribieron un manifiesto en el año 1999 compuesto de 95 tesis o enunciados al que decidieron llamar: Cluetrain Manifesto.

cluetrain-manifestoEl Cluetrain Manifesto -al que llamaremos a partir de ahora: Manifiesto del Tren de Claves-, fue el primer texto escrito que reconoció el poder de Internet como medio de expresión de un grupo numeroso de personas que no tenían, hasta ese momento, como expresarse. Personas agrupadas en categorías artificiales, tales como “consumidores”, “audiencias”, “target”, “puntos de ratig”, “masas”, ahora podían ser tratadas como individuos sin que las grandes corporaciones perdieran un solo numerito de esos que les encantan colocar en sus presentaciones en Powe

r Point. Tan solo tenían que montarse en ese Tren, un Tren que sí pasa varias veces por día y todos los días desde entonces y hasta hoy.

Es así como, luego de seis años, caigo en cuenta que el Mercadeo 2.0 nació antes que la Web 2.0. Me doy cuenta que ese Trencito fue pionero de lo que pocos años más tarde, conoceríamos como Redes Sociales, como programas P2P, como herramientas de interacción.

El Manifiesto del Tren de Claves fue un descubrimiento en mi vida. El Messenger, posible pionero de la Web 2.0, se abrió ante mí como una herramienta de mercado, de negocios. Y más aún, entendí casi de inmediato que cada una de las 95 tesis del Manifiesto podía acomodarse perfectamente en cualquier rama de la Comunicación.

La cosa fue casi automática. Después de esa ponencia abrí perfiles en páginas predecesoras de facebook como tubarranco.com y entumundo.net (Páginas de Web dating, les llamaban), abrí mi Blog, empecé a explorar las posibilidades de Internet con un apetito voraz. Empecé a descubrir-me y re-descubrir-me en una personalidad virtual. Comprendí aquello de que somos nosotros quienes humanizamos la Web y no al contrario. Convertí a la Web en mi profesión y en mi ámbito de socialización.

conversacion-titular

El destino jugó a mi favor y Andrea Hoare terminó dando clases en la ECS-UCV. Como actividad académica nació otro Blog donde se intentó aglutinar los pensamientos que giraban alrededor del descubrimiento. Ese blog se mantiene como una especie de archivo de lo que aún no se descubre. Luego nació ProMedio, suerte de espacio catártico dónde un grupo de compañeros decidimos hablarle al mundo político en tono de regaño. Un espacio que me ha ayudado a construir un concepto que sigo desarrollando: La democracia dialógica. Concepto que veo reflejado en mucho del pensamiento político de vanguardia y que, con la ayuda de los panas, algún día aterrizaré.

Lo mejor de la Web 2.0 es saber que no estás solo. Saber que en ese pequeño gran mundo de Internet, y fuera de él, hay gente con ideas tan o más locas que las tuyas, y que están dispuestos a compartirlas para que, juntos, podamos transformar el presente para que el futuro sea algo más o menos parecido a lo que queremos, pero siempre perfectible. La idea principal es simple: Los mercados son conversaciones. De allí, hagan ustedes mismos el ejercicio construyendo sus propias ideas 2.0: La democracia es conversación, La comunicación es conversación, Gente de a pie es conversación…

¿Qué dicen? ¿Conversamos?

¿Cómo pongo ‘todo junto’ si se escribe separado?

Escrito por Lucho De Barcia el Agosto - 16 - 2009 7 Comentarios

Facebook, Twitter, Windows Live Messenger, Blogger (o WordPress),  BlackBerry MessengerSMS (Mensajes de Texto), MMS (Mensajes Multimedia)… Redes sociales, microblogginginternet 2.0, telefonía celular, Wi-Fi

ojopcTantos servicios, tantas herramientas, tanta tecnología y yo lo que quiero es saber si mi familia está bien, pedir ayuda si me accidento, avisar a mis vecinos que llego el azúcar o enterarme si esa persona que tanto me gusta por fin está disponible.

Y es que mi vida era una cadena de días más o menos así: En la mañana reviso el face (si, así ‘face’ y se pronuncia feis por que ya somos como panas) para saber de los viejos y nuevos amigos, ver y montar fotos, responder unos cuantos test y cuestionarios (para saber cuánto conozco a mis amigos), publicar las cinco cosas que odio y a todo el mundo le gustan, y exhibir mis conocimiento de música contestataria del siglo XII, revisar los augurios y… bueno enterarme que aun no está ‘disponible’; luego paso al Twitter donde varios seguidores me otorgan un #followfriday, veo que novedades han escrito Ricky Martin y Paulo Coelho, y descubro que su Santidad el XIV Dalai Lama ha decidido seguirme.

Todo eso lo hago mientras recibo y respondo varios mensajes de texto por el celular: mi hermana necesita un favor, del trabajo me recuerdan que tengo clases esta tarde y confirmo con unos panas la ida al cine en la noche.

Ya en el trabajo aprovecho un receso entre clases y reviso varios blogs que sigo habitualmente, intercambiando comentarios con sus escritores. Mientras chateo con varios amigos vía Messenger, estamos cuadrando el próximo twit&tequeños.

Llego del cine a publicar una reseña sobre la película en mi Blog, no sin antes reportar vía twitter que la peli es malísima para que los demás no boten sus reales.

Bueno… mis días eran así hasta el fin de semana pasado cuando el gobierno creyéndose el Estado y gracias a la tergiversación de algunas leyes cerró las primeras 34 de una lista de más de 200 emisoras de radio y televisión que le hacían ruido al ‘proceso’. Así ese fin de semana entendí eso de que la necesidad obliga y que no hay metas imposibles sólo hombres incapaces.

microfono

Ese fin de semana entendí que podía usar mi estado del face (ahora somos más amigos que nunca) para decirle al mundo que en mi país nos quitaban el derecho a recibir y acceder a información de diferentes líneas de pensamiento, para imponernos un ‘pensamiento‘ (así entre comillas y rayado) único. Descubrí además que si ponía mi estado en al menos dos idiomas le llegaba a más gente, que podía compartir los videos y escritos de amigos, conocidos y recién descubiertos ‘compañeros de armas’ y que la foto de mi perfil podía ser mi bandera de lucha.

Ese fin empecé a leer qué dicen Nelson Bocaranda y Maruja Tarre entre otros tuiteros, muchos protegidos por el anonimato para reportar desde varios órganos en el interior del monstruo. Además me enteraba de la opinión de otras personas comunes y corrientes, ‘de a pie’ (así como yo) sin intermediarios; también me enteré como Ricky Martin, Kevin Spacey y Alyssa Milano, entre otros famosos nos daban sin alfombra roja, ni traje de diseñador, ni cámara delante su apoyo sincero.

Ese fin no escribí en mi blog reseñas de cine, ni relatos fatuos de mi vida banal. Escribí sobre la impotencia y la frustración de ver como el despotismo se regodeaba en su abuso.

Y lo más importante: Descubrí que no soy una víctima indefensa de un gobierno autoritario, no estoy indefenso ni estoy desarmado. Estoy armado hasta los dientes y listo para la batalla por mi libertad, armado de ideas y argumentos, de celular y PC.

Estoy armado de: Facebook, Twitter, Windows Live Messenger, Blogger (o WordPress),  BlackBerry Messenger,  SMS (Mensajes de Texto), MMS (Mensajes Multimedia)… Redes sociales, microblogging (o nanoblogging), telefonía celular, Wi-Fi…

La consigna que nos hará reencontrarnos

Escrito por Pablo Sánchez el Agosto - 15 - 2009 3 Comentarios

“Si es cierto que en cada amigo hay un enemigo potencial ¿Por qué no puede ser que cada enemigo oculte un amigo que espera su hora?”

Giovanni Papini (1881-1956) Escritor italiano.

foto1

-¿Ellos vienen con ustedes? -preguntó la conserje al ver de reojo a los tres tipos que estaban entrando por la puertecilla que daba al techo del edificio.

- No. Yo no los conozco -contesté mientras la muchacha volteaba asustada hacia el precipicio que teníamos adelante; el técnico que montaba la antena se hizo a un lado de inmediato, me pareció que (al igual que la conserje) buscaba como huir del lugar.

-¿Ustedes quienes son? -preguntó el que parecía ser el líder- ¿De qué canal son?

-Somos de Televen -contesté de inmediato acercándome a él-, mucho gusto. Pablo Sánchez, productor de El Noticiero -dije tendiéndole la mano para darle la bienvenida sin hacer caso de las pistolas que mantenían visiblemente ocultas en sus manos bajo la tela de sus franelas. Mi mano se quedó en el aire sin recibir respuesta…

La cosa ocurrió hoy hace ocho días. Llegamos a eso de las nueve de la mañana al Palacio de Justicia con la misión de montar la antena de microondas para transmitir en directo para El Noticiero de medio día lo relativo al juicio de Lina Ron.  Al llegar nos informaron que no había autorización de las autoridades para instalar las antenas en el sitio acostumbrado.  Ningún medio podría transmitir en vivo desde allí.  Sin embargo, eso no nos detuvo.  Si algo he aprendido en mi vida, es que la palabra “no” jamás es aboluta; siempre hay alternativas.

Cuando llegó el técnico decidimos improvisar.  Buscamos otro lugar para transmitir.  Luego de evaluar los alrededores, decidimos que un edificio cercano podría servirnos (aunque eso implicaba un mayor esfuerzo y ciento cincuenta metros de cable hasta el Palacio de Justicia).  Tras un breve intercambio de palabras con los inquilinos, logramos el permiso.  Eran las once de la mañana, el tiempo apremiaba.

La manifestación había tenido sus “altas” y sus “bajas”.  Los simpatizantes de Lina Rona habían estado coreando consignas como: “Comandante Lina Rona, aquí está su batallón” y “Liberen a Lina Ron”.  Las voces se mezclaban con el discurso de un anciano que hablaba a través de un megáfono tratando de mantener en alto el tono de la “protesta”.  Tras una hora y media, el sol arreciaba y se notaba cierto cansancio entre los manifestantes.  Dos hileras de motos estacionadas a los lados del tumulto, demarcaban el sitio.  De repente alguien gritó: “¡Fuera Globovisión! ¡Fuera RCTV!”  El tono de los presentes se elevó como no se había escuchado en toda la mañana.  El aire que se respiraba comenzó a hacerse más denso.  Los efectivos militares que resguardaban la entrada del organismo, exhibían ahora en sus chalecos pequeñas esferas negras que (sin ser un experto) reconocí como bombas lacrimógenas.

Tras examinar el techo del edifico supimos que el sitio era perfecto para la transmisión.  Fuimos a la camioneta a buscar los ciento cincuenta metros de cable y procedimos a la instalación.  La conserje se mostró muy amable con nosotros.  La vista de las torres de El Centro Simón Bolívar se apreciaban en su vencida magnificencia, así como el verdadero volumen de los presentes en la manifestación.  Yo charlaba con la chica mientras el técnico terminaba de cuadrar la imagen y calibrar los instrumentos cuando ellos llegaron.

El más alto era también el más delgado, el que habló conmigo tenía una pequeña cicatriz en el rostro (de esas que trasmiten de inmediato que la vida no ha sido fácil), el tercero se movía muy rápido en todas direcciones con una gorra puesta.

- Vimos una vaina aquí en la azotea…

- Tranquilo mi pana - le dije- sólo estamos instalando una antena para transmitir para El Noticiero del medio día. Es todo.

- Bueno ustedes son Televen… Televen ta yien porque po lo menos, ustés sacan dos de un lado y dos del otro ¿Mentienden?… eso sí, si hubieran sido Globovisión, NO los dejamos instalar na! Esa gente lo que hace es sembrá el terror y manipular y uno no sabe pa que van a usar lo que graban.

- Mi hermano -contesté al fijarme en la convicción de su mirada fija en mí- si de algo estoy convencido por lo que usted dice -y lo dije muy en serio- es que usted, al igual que nosotros, sólo quiere lo mejor para este país -volví a tenderle la mano al final de mis palabras, y esta vez me la estrechó.

- Chamo le voy a decir una cosa -contestó- yo soy chavista radical… yo no como coba al momento de tener que hacer lo que sea para defender este país.

- Nosotros tenemos que promover la paz -dije- es parte de nuestra función como medios. El periodismo debe ser un Periodismo de Paz -no pude evitar sonreir ligeramente al acordarme de Luis Carlos.

- Chamo… chamo… así mismo es ¡Vámonos! - le dijo a sus compañeros.

- ¡Hey! -dije yo sin aguantar el impulso- mi nombre es Pablo Sánchez -repetí-, cuando quieran estamos a la orden…

- Mi pana… mi nombre es… “TAL”

- Gracias señor “TAL”

Y del mismo modo en que llegaron se fueron.  Sin que nadie supiera por dónde pasaron y sin que nadie los notara.  La chica se asustó mucho.  Media hora después del incidente seguía temblando.  El técnico me confesó que en más de diez años de montar microondas para las noticias, jamás había vivido algo así.  También se asustó.

Le advertimos al reportero que “por razones de seguridad” no hablara mal de los manifestantes. “Luego te explicamos”, le dijimos.  La transmisión se hizo sin mayores contratiempos.  Todo estuvo listo apenas unos segundos antes de la hora pautada.

Tomé mi celular y “tuitié”: “Acabamos de comprobarlo una vez más… Todos queremos lo mejor para este país… Esa es la consigna que nos hará reencontrarnos”.

A cuenta gotas se hace peso

Escrito por Andrea Rebolledo el Agosto - 10 - 2009 2 Comentarios

Hombre con laptopEl viernes 31 de julio comenzó una carrera colosal a favor de la libertad de expresión. Rostros extraños se unieron virtualmente para manifestar su desacuerdo a la censura y a el borrador -o lo que sea- de la Ley Especial de Delitos Mediáticos.

Recién  comenzadas las 10 de la noche del pasado viernes, pude enterarme de la decisión de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) de cerrar permanentemente 34 emisoras de radio venezolanas; mientras que alrededor de otras 20o quedaban en la espera de la amenaza de bajar sus santamarías.

Después de pasar varias horas desconectada del otro mundo a través de la pantalla, una labor individual, pero que en perspectiva conformaba un enorme equipo, se manifestaba a través de nuestras herramientas digitales favoritas de redes sociales.

A través de Facebook, Msn, y del no tan debutante Twitter, se hacían escuchar las protestas de personas comunes, quienes encontraron otro uso en estos sitios de la web 2.0 además de decirle al mundo quién es su pareja más reciente o a cual personaje de caricaturas se parece. En conjunto los tweets, como mensaje, fueron claros: No a la censura, no al cierre de medios y no a la “ley mordaza”.

Gracias a esta acción, el hashtag -un tipo de etiqueta para clasificar tweets- #FreeMediaVe, que según periodismociudadano.com es una nueva bandera demanifestación ciudadana,  se posicionó entre los primeros de las búsquedas en Twitter, convirtiéndose en uno de los trending topics de más  rápido ascenso desde la defunción de Michael Jackson, colocándose entre los temas de más lectura en Twitter junto a las elecciones en Irán (#IranElections). Cada tweet fue escuchado, y juntos formaron una voz que se hizo sentir fuera de la web y animó a más de uno a abrirse una cuenta con arroba para manifestar su punto de vista.

Por Twitter se planificaron concentraciones, marchas, acciones de calle y protestas pacíficas, así de rápido como se creaban se transmitían a quienes los seguían. Cada gotita en Twitter ayudó a crear un diluvio en la comunidad internacional, haciendo que el mundo escuchara a los venezolanos indignados.

En los días posteriores se reseñó en medios convencionales el discurso colectivo que se venía gritando en miles de mensajes de 140 caracteres. El Nacional.com reseñó la manifestación democrática de twitteros contra estas recientes acciones del Gobierno venezolano. Los tweets se hicieron escuchar y los twitteros siguen expresando ansias de manifestar físicamente sus protestas electrónicas.

Herramientas de la web 2.0 pueden, y son utlizadas como instrumentos de manifestación política abriendo unanueva ventana de expresión democrática que, sobre todo, pone en práctica la libertad vital de la cual nos servimos los venezolanos.

Es así como estas nuevas redes conforman una plataforma creciente de voces que pueden hacer una diferencia.  El actor Kevin Spacey (@KevinSpacey), el cantante colombiano Juanes (@juanestwiter) y hasta Ricky Martin (@ricky_martin) utilizan estas herramientas para manifestar sus posturas y crear conciencia, motivación y cierta influencia. Si ellos pueden hacerlo, seguramente nosotros también podemos hacer peso.

¿Sentirse libre es lo mismo que ser libre?

Escrito por Mery Veloso el Agosto - 7 - 2009 6 Comentarios

secuestroAcontecimientos recientes muy cercanos a mi entorno, me hicieron reflexionar hasta dónde los venezolanos están concientes de lo que nos esta sucediendo en referencia a la pérdida de la Libertad. Para nadie es un secreto lo que está ocurriendo a diario en nuestras urbanizaciones, centros comerciales, lugares nocturnos, transporte público e inclusive en los barrios con la privación de la libertad en los llamados Secuestros Express.

Sólo la persona que lo ha sufrido, y la familia que se ha visto en la necesidad de negociar por su vida, puede narrar el terror, la angustia y la impotencia que se siente cuando se recibe la primera llamada que inicia todo el proceso de obtener la libertad de un ser querido. Plagados de amenazas e intimidaciones, se crea un caos emocional en quienes tienen que entrar en el proceso de canje como si de una mercancía se trátase y no de la vida de un ser humano.

Usted, quién está leyendo esta nota se estará preguntando, tal vez como lo hice yo en su momento, ¿que relación tiene la pregunta, con el comentario: la “Inseguridad es una cuestión de sensación en las personas…”?

Entonces es muy válido pensar que el ciudadano simplemente está sintiendo la sensación de “No ser Libre”. Porque en nuestras ciudades todo transcurre con normalidad bajo la mirada protectora de los cuerpos de seguridad. Sólo mentes atormentadas e inducidas por la “información mediática” de los medios de comunicación, que son los únicos responsables de ocasionar esta “sensación, de miedo colectivo” que nos hace orar al salir de casa y rogar regresar a ella vivos. Ir a una fiesta, pasear por un centro comercial, dejar a la novia en su casa, sin ser abordados con violencia y privados de libertad por horas, días o semanas.

Son simples fantasías del colectivo lo que nos está sucediendo. De cierta forma entiendo a los voceros que defienden esta tesis, yo hablaría igual, si estuviese acompañada de agentes de seguridad, los llamados “guardaespaldas” las 24 horas del día. Mi carro blindado,mis hijos y mi entorno familiar gozasen de los mismos privilegios para ir a su centro de estudios, a visitar un amigo, ir de compras, salir de un restaurante, manejar su carro, ir al cine, estar en una playa con amigos o hacer mercado. En fin, las actividades normales que todo ser humano puede realizar haciendo uso de su libertad como un derecho natural.

Sentirse Libre, debe ir acompañado con el Ser Libre. No es retórica lo que necesitamos los ciudadanos, son hechos. No están respondiendo a las denuncias ni aportando soluciones cuando se niega una realidad tan evidente, cuyas cifras no se dan con exactitud, porque no se registran todos los casos de secuestro por el temor que existe en los afectados.

No es consuelo para el padre que ha perdido a su hijo por no poder pagar el rescate, para la familia que ha quedado endeudada reuniendo el dinero para tener de vuelta en casa a un ser querido, oír excusas tan simplistas. Para todos los ciudadanos de a pie que salimos a la calle con el objetivo de realizar actividades tan predecibles como estudiar, trabajar, divertirse, está resultando una ruleta rusa o un juego de azar el ser elegido como victima.

¿Estamos los ciudadanos seguros en la calle e inclusive en nuestras casas? ¿Quién le devuelve la paz y la tranquilidad a esos cientos de venezolanos, que han sufrido un Secuestro Express? ¿Quién se hace responsable de la seguridad de los millones de venezolanos? ¿Qué medidas se tienen que tomar en la búsqueda de una solución?

Mientras no tomemos conciencia de lo que está sucediendo, los ciudadanos, seguiremos sintiendo que no estamos seguros, ¡No somos libres! Pregúntenle a un suizo, a un australiano, a un japonés o a un canadiense entre muchos ciudadanos del mundo, cómo se ejerce la libertad personal y ciudadana en sus países. Tal vez para esos ciudadanos no les resulte tan complejo como a los venezolanos responder la pregunta: ¿Sentirse libre es lo mismo que ser libre?

Para nosotros no es una sensación, es una realidad la violencia que vivimos a diario. Es una evidencia de la descomposición social y la perdida de valores. El problema está lleno de dilemas, pero negar lo que sucede en nuestra sociedad, es cerrar las puertas a la búsqueda de soluciones. Sólo pedimos ser oídos, que nuestra denuncia no se descalifique, porque es un problema que nos afecta a todos. No discrimina posición política, social, económica ni ideológica.

La persona que fue privada de su libertad por 48 horas, y que motivó de esta reflexión, regresó a su casa una vez pagado el rescate y las primeras palabras a su familia fueron: ¡Estoy vivo y en libertad!

Todos los que vivimos esta amarga experiencia, dimos Gracias a Dios. Es una reacción muy humana estar conforme y feliz, por el estar vivo, pero no es suficiente. Quedó impune un delito: un ciudadano fue privado de sus derechos civiles, tal vez el más preciado “la libertad”. Pero en el mejor de los casos, estar ¡vivo!

En este momento en Venezuela cada uno de sus ciudadanos tiene un precio, todos estamos expuestos a ser víctimas de un Secuestro Express.
¿Eres libre, te sientes libre? Te invito a que reflexiones la respuesta…

Latifundio mediático

Escrito por Juan Briceño el Agosto - 5 - 2009 Comentar

burro¿Será que estamos jugando a ponerle la cola al burro y no lo sabemos o no nos damos cuenta? ¿Será que estamos en una dimensión desconocida como la desaparecida serie de ciencia ficción? Lo cierto es que aun nos siguen viendo la cara de conejos o bolsas para hablarles claro y pelao, como decía mi viejo.

Comienzo con estas interrogantes porque asistí por carámbola a un foro que se estaba desarrollando en El Hatillo, donde estaba abierto un debate sobre la situación tan molesta que afecta a varias emisoras de radio, y es que mi pregunta es la siguiente: ¿Vamos a seguir permitiendo perder espacios de comunicación?

¿Cómo es que se puede arremeter contra un conjunto de emisoras de radio bajo la premisa de que forman un latifundio mediático?

Como el sketch de los colombianos de Radio Rochela ¿Y latifundio no es una gran extensión de terreno ociosa? Si trasladamos esa definición y tratamos de hacer una pseudo mezcla entre mediático y latifundio nos da algo diferente a lo que existe actualmente, esas emisoras brindan un servicio muy útil a los conductores que se enfrentan diariamente al congestionamiento vehicular que se arma en cada arteria vial que imaginemos, por mencionar uno de sus usos, entonces ¿Cómo van a ser ociosas?.

Aprovecho para dejarles acá un sitio donde pueden revisar este proyecto de Ley de delitos mediáticos o porqué no la bautizamos de una vez como Ley Censura.

Somos la Gentedeapie
 

Comentarios Recientes

En Gente de a pie nos proponemos ensamblar dos grandes potencialidades: la generación de un nuevo espacio de información y promoción de venezolanos interesados en la democracia como sistema de gobierno, y, la utilización sistemática de nuevas tecnologías multimedia. ¿El añadido? ¡El trabajo en red!

Queremos más gente en Internet produciendo contenidos que narren este país. Ya es hora de romper un poco los dos discursos únicos que parecen ocupar toda la narrativa del proceso venezolano. Queremos potenciar nuevas voces, dotarlos de más herramientas y brindarles un soporte en el ciberespacio hasta que funden su propio puerto.

Comentarios Recientes

La Web 2.0 para “Gente de a Pie”

On Ago-4-2009
Comentado por Ayerim Riera

Latifundio mediático

On Ago-5-2009
Comentado por Juan Briceño

El Gobierno Parroquial en Caracas

On Ago-7-2009
Comentado por Ramón I Velázquez R

A cuenta gotas se hace peso

On Ago-10-2009
Comentado por Andrea Rebolledo