Días de radio
El ataque desmedido del que está siendo víctima la radio es producto de
uno de los peores defectos que, recurrentemente y desde hace años, mucho antes de cualquier atisbo de chavismo o movimiento bolivariano, adolecen nuestros gobernantes: el actuar en y para la coyuntura.
Permanentemente somos bombardeados con la idea de que existe un gran plan que viene desde La Habana, Moscú, Teherán o el samán de Güere y que siguiendo esas directrices se ha colocado a la libertad de expresión en estado de emergencia.
Sin embargo, algunos ejemplos nos hacen pensar que tal plan no existe sino que se trata de un perverso y reactivo accionar que trata de aplacar enemigos, acallar voces críticas sin tener una perspectiva de lo que ocurre.
En resumen, falta de compresión, valoración o meramente conocimiento de la historia, incluso la reciente.
La radio en abril de 2002
Todavía recuerdo, más allá de las razones por las que las televisoras tuvieron el comportamiento que tuvieron en los sucesos de abril de 2002, cómo la radio, Unión Radio en particular, comenzó a mostrarnos un panorama que contradecía el control que, teóricamente, Pedro Carmona Estanga tenía sobre el país.
Mientras Globovisión, Venevisión, Televen, RCTV y los demás canales tomaban decisiones, Unión Radio transmitía con franqueza, desde la noche del 12 de abril, que en Fuerte Tiuna había disensos importantes y presagiaba lo que se perfilaba como más que una simple alternativa: el presidente Chávez podría regresar a su cargo.
En esos momentos, Unión Radio fue muy útil al gobierno del presidente Chávez pues, en buena medida, comenzó a desmontar los exaltados discursos que veían la salida del poder del presidente como un fin en sí mismo sin respetar los aspectos constitucionales y sociales de dicho evento.
La radio como tribuna de discusión
Si algo no le ha faltado al gobierno bolivariano es la aprobación de leyes, desde la Constitución de 1999 en adelante, todo lo que se ha querido presentar, exponer o imponer ha sido convertido, más temprano que tarde, en una ley.
Por la insólita conformación del parlamento en ejercicio, electo por alrededor del 10% de la población y dominado antiestadísticamente por las fuerzas afectas al proceso del presidente Chávez, las leyes suelen causar escozor -por utilizar un eufemismo- en todos los demás sectores no representados en este proyecto político.
Sin embargo, la radio le ha servido a figuras y voceros autorizados del gobierno exponer sus puntos de vista, las razones por las que consideran conveniente y beneficioso determinado instrumento legal: lo que no se animan a decir a un canal de televisión, lo dicen sin problemas en la radio.
Y estoy convencido de que, muchas veces, por encima de las diferencias naturales que puedan existir, un buen argumento puede lograr racionalizar las discusiones e, incluso, encontrar aliados coyunturales en aquellos que son, inherentemente, nuestros contrincantes, porque, en definitiva, todos estamos luchando por un país mejor.
El precio de los beneficios hertzianos

Pero todas estas ventajas, sin duda, tienen un precio. El precio de que haya un reportero en cada hospital sin insumos, en cada obra mal construida o abandonada, detrás de cada manifestante por sus derechos laborales, cubriendo las ruedas de prensa de los partidos políticos de oposición.
Cuando se está acostumbrado al ejercicio de proponer y que los demás aplaudan, cualquier nota discordante, como un violín rebelde en una orquesta, resuena con estridencia y genera en el director deseos de que esa situación se subsane para que la orquesta siga su partitura sin sobresaltos.
Y en estos tiempos, cuando el aparato estatal comprende sectores tan importantes que ejerce un papel tan marcado sobre la economía y sus actores y nada parece interrumpir el curso de los acontecimientos, lo que se necesita son unos medios que o pongan música o se limiten a aplaudir.
Ya lo dijo el presidente Chávez y lo repitió el ministro Chacón: “sin los medios privados el presidente tendría 80% de popularidad”. Sin embargo, esa frase fue dicha en medio de coyunturas electorales y bajo las circunstancias actuales.
¡Cuánto no añorarían los pseuvistas, en un escenario donde fueran actores políticos representativos de una minoría, una tribuna para explicar sus puntos de vista!
Pero, como alguna vez dijo la difunta profesora Janeth Kelly, éste es el país del operativo, en lugar de las estrategias. Hoy ponemos el pañito caliente, mañana vemos si era dengue.
¿Y los platos rotos? Los paga el país, es decir, todos.

















En Gente de a pie nos proponemos ensamblar dos grandes potencialidades: la generación de un nuevo espacio de información y promoción de venezolanos interesados en la democracia como sistema de gobierno, y, la utilización sistemática de nuevas tecnologías multimedia. ¿El añadido? ¡El trabajo en red!
María Eugenia dijo:
La libertad de expresión es un derecho y bajo ningún concepto debe ser tocado por nadie, eso esta intrínsicamente ligado al ser humano, es parte de su esencia convenga o no a los intereses de turno.
Escrito el Agosto 22nd, 2009 a las 2:06
Orlanis dijo:
Excelente artículo, que sólo demuestra que la vida es un bumerán que tarde o temprano se devuelve. Las minorías, y también las mayorías, necesitan de los medios para expresar sus necesidades: eso es aquí y en la Conchinchina. Por eso es bueno tu recuento sobre los hechos del once de abril 2002.
Yo sólo le agregaría que tal vez Chávez no fuera quien es si los medios no lo hubiesen ADULADO como lo hicieron en su primera campaña presidencial.
En estos días recordé, por un articulo, aquella entrevista de Oscar Yánez donde le regaló la silla caliente a Chávez por considerarlo una eminencia, la de Napoleón Bravo y también la de Alfredo Peña, entre otros, que sostenían vox populi que si él no era presidente era porque el pueblo estaba loco…. ¡así son las cosas!
Escrito el Agosto 22nd, 2009 a las 16:24
Twitter Trackbacks for Días de radio | Gente de a pie [gentedeapie.com] on Topsy.com dijo:
[...] Días de radio | Gente de a pie gentedeapie.com/dias-de-radio – view page – cached Breve reflexión sobre cómo las acciones que está emprendiendo el gobierno venezolano pueden responder a una molestia coyuntural que, a la larga, más allá de afectar a dueños y oyentes de dichas emisoras, puede tener consecuencias tanto para el propio gobierno y las organizaciones políticas que lo conforman, así como para el país en general. — From the page [...]
Escrito el Agosto 23rd, 2009 a las 11:17
Mery dijo:
Sucede con frecuencia que las personas perdemos la memoria histórica, nos cuesta recordar eventos, tal vez solo quedan los más impactantes que de alguna manera nos marcaron.Leyendo tu magnifico artículo no puedo pasar por alto, cómo la radio nos marcó la generación “full chola” desde el nido del halcón en las Torres del Centro Simón Bolivar,tranmitia todas las mañanas. Haciendo que nuestro dìa lo hiniciasemos con humor. Siendo mi compañero de viaje hacia la UCV, era el amanecer risueño del caraqueño, que muchas veces nos reíamos en el carro como locos con todas las ocurrencias y al voltear hacia el carro vecino sabíamos que también estaba con Juan Manuel La Guardia. Marcó un estilo de hacer radio. Mis hijos repiten en el mismo horario a Luis Chataing, quién también se inicio con El Monstruo de la Mañana. Doy esos dos ejemplos, pero faltarían líneas para nombrar a Cesar Miguel Rondón, Martha Colomina, Nelson Bocaranda, Maripili Hernández, Amalia Heller,Unai Amenábar, Marianella Salazar, entre otros. La variedad siempre ha estado y hemos sido nosotros haciendo uso de nuestra libertad, elegir que programa radial que oír, la hora y la emisora. Fui arrullada como millones de venezolanos por la radio desde bebé, mientras en casa se hacia el oficio, por eso me resulta difícil que de manera tan arbitraria nos silencien lo que es parte de nuestra cultura y tradición. En toda casa de venezolano, no falta un radio encendido. Con todo y la tecnología, computadora, telefonía celulares,etc.. La radio es el medio de comunicación que le permite al ser humano soñar, imaginar, informarse,divertirse,denunciar,opinar y sentirse acompañado por otro(s) seres humanos…
¡La Radio es de Todos! Nada más cercano al sentir del venezolano….
Los Dìas de Radio no van a morir! No lo vamos a permitir!
Jesùs gracias por compartir tu reflexiòn. Un abrazo.
Escrito el Agosto 24th, 2009 a las 12:33