Historias del terremoto: Fantasmeando en Caracas
Cuentos de familias relatados en casa cuando el susto ya pasó
29 de Julio del año 1967, Caracas vivía un capítulo mas de su historia de días y noches urbanas como las de cualquier capital de un país petrolero, democrático, en desarrollo, nada muy trascendente sucedía, excepto que Venezuela esperaba el certamen de belleza mas común de nuestra cultura femenino idólatra, el Miss Universo, por supuesto Venezuela encabezaba el cuadro de favoritas con Mariela Pérez Branger.
Mi suegra, inmigrante italiana, residía en la cuarta avenida de Los Palos Grandes y no hacía otra cosa que distraerse en sus típicas tareas domésticas con dos pequeños en casa. Pretendía con certeza que su vida fuera casi igual a la noche anterior y seguramente muy similar al día siguiente. Se dirigía al balcón del muy contemporaneo edificio Residencias Unión (todavia en pie) donde vivía, en cualquier momento llegaría su marido con la canilla de pan francés bajo el brazo y ansioso de estar en casa con sus pequeños.
Muchas eran las ganas de recibir el fresco sereno de cualquier noche cercana al Cerro Avila, cuando se percató de que su tía le gritaba con mucha insistencia que no lo hiciera, que se retirara del balcón, rotundamente y sin titubeos la hizo que entrara. De pronto comenzó a temblar todo y un ruido aterrador se adueñó de Los Palos Grandes. Asustada recogió a los pequeños Antonio y Adriana y como pudo bajo a la calle porque sin haber sentido antes uno igual, eso seguro era un terremoto.
Ya en la calle a salvo, pudo hacer un recuento de lo sucedido. Con el corazón entre el infarto del susto y la aceleración incontrolable, vió atónita cómo todos los balcones de su edificio se desplomaron. Nadie que estuviera asomado esa noche a esa hora en los balcones habría sobrevivido. En efecto la tía le salvó la vida, una tía que había muerto siete años antes.
Esa noche de julio a las 8: 00 p.m. y algunos minutos más, comenzó el movimiento telúrico de 6,5 en la escala de Richter, que sacudió a la ciudad, sepultó a unos cuantos caraqueños y derrumbó edificios completos, fue el terremoto de Caracas, 1967.





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