Yo sueño con una revolución optimista
Todos los martes me preparo para asistir a dos reuniones muy importantes para mí dentro del andar comunitario en el cual me desempeño: una es la plenaria del Gobierno Parroquial de Caricuao, donde todos los gabinetes que componen el equipo de gobierno parroquial informan sobre sus reuniones particulares, acuerdos, actividades propuestas, actividades aprobadas, y todo lo que en ellos acontece; y la otra es la reunión semanal del Consejo Comunal del cual soy vocero principal de la Unidad de Gestión Financiera. Allí es donde nos reunimos para construir y dar vida a lo que denominamos Plan Comunal que no es mas que la propuesta de vida comunitaria que queremos establecer en nuestro ámbito de acción mas inmediato y que compete a las relaciones con nuestros vecinos mas cercanos y el hábitat, en su acepción mas amplia, que ocupamos.
Cada una de estas reuniones tiene sus objetivos propios, pero ambas necesitan (para poder lograrlos) que ejerzamos una ciudadanía activa, esto requiere un esfuerzo de entendimiento mutuo, de confianza, tolerancia, inclusión y de corresponsabilidad entre los que hacemos vida en esos espacios.
Nuestras comunidades necesitan, exigen, reclaman con urgencia espacios de interacción donde todos estemos presentes y para que esto sirva de verdad a un fin común: elevar nuestra calidad de vida, la de nuestros amigos, vecinos y compañeros, se nos debe garantizar y debemos exigir el poder tener injerencia (verdadera) en la toma de decisiones de los distintos niveles de gobierno.
La participación tiene rango constitucional (no lo debemos olvidar) y para que sea efectiva requiere compromiso y constancia, donde nosotros, que somos los actores, nos comportemos de forma asertiva, sin olvidar que nuestra actuación debe ser sin resentimientos, ni temores, respetando las diferentes formas de pensar en el bienestar colectivo y explotando los puntos de coincidencia, que siempre existen. Si no confiamos en los otros por motivos ideológicos, de clases, de castas o hasta de religión, no lograremos la construcción de un país como el que soñamos y queremos. Sé que esto es difícil, lo sé por experiencia propia, pero no nos queda de otra.
Volteemos la mirada hacia el futuro, sumemos voluntades, olvidemos el odio, fijémonos como norte la revolución optimista mas que la revolución bonita: una revolución donde estemos presentes todos y donde todos podamos realizar nuestro proyecto de vida. Allí me anoto yo.

















En Gente de a pie nos proponemos ensamblar dos grandes potencialidades: la generación de un nuevo espacio de información y promoción de venezolanos interesados en la democracia como sistema de gobierno, y, la utilización sistemática de nuevas tecnologías multimedia. ¿El añadido? ¡El trabajo en red!
Mery dijo:
Ramòn,tu optimismo me llegò y en la sencillez de tus palabras veo un ciudadano comprometido en un proyecto paìs en donde le pones el mejor esfuerzo para trabajar por tu comunidad, respetando las diferencias.No me gusta la palabra “revoluciòn”, porque en esencia su significado es destruir lo establecido.Ademàs que su uso en estos años ha tenido una fuerte carga ideològica e identificaciòn.Soy de las que apuesta por innovar,crear,construir…
“Yo sueño con una Venezuela innovadora,de ciudadanos comprometidos,responsables que construyan desde el optimismo una sociedad para la conviviencia en paz”.
Sigue compartiendo experiencias que enriquecen. Adelante!
Escrito el Agosto 21st, 2009 a las 18:56
María Eugenia dijo:
Se que son muchas las cosas que resultan cuando se hacen de corazón y es allí donde se puede ver el valor individual del que cree en lo que esta haciendo. Muy bien por ti, te felicito y espero que esa convicción te lleve cada día hacia delante que puedas ver y lograr un futuro mejor para tu comunidad y por ende para ti. “Allí me anoto yo contigo” sin miramientos de puntos de vistas diferentes…. eso en realidad no tiene valor cuando se pueden conciliar las ideas sin mayores problemas, porque en común existe algo superior a eso “queremos un país mejor” y soy una fiel creyente que los gobiernos pasan pero los pueblos quedan. Sigue haciendo con esa integridad lo que tú conciencia diga que esta bien hecho.
Escrito el Agosto 22nd, 2009 a las 1:53
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Escrito el Agosto 22nd, 2009 a las 12:56
Orlanis dijo:
Mi Ramón, qué bonito y alentador lo que escribiste, yo me anoto en esa revolución no le tengo miedo a esa palabra, siempre he creido en ella, en su fuerza, en la revolucion de las ideas, de la disidencia, de la educacion etc etc. También pertenezco a un consejo comunal y me mata trabajar por la comunidad, te entiendo perfectamente cuando dices que lo que hay es que buscar lo que nos une como venezolanos, olvidémonos de los rojos o de los azules, somos morado, somos diversidad de 27 millones de hombre y mujeres que tambien sueñan con un pais libre.
De más está decirte que cuentas conmigo besos y… ¡sigue luchando!
Escrito el Agosto 22nd, 2009 a las 16:34
MAYRA PERNA dijo:
excelente Ramón me anoto y sabes que soy de la misma idea, sin colores ni distinciones, si todos nos comprometemos con lo que queremos primero con la comunida, luego el municipio y asi para adelante, construiremos el país que queremos.
en este momento estamos sembrando, ya recogeremos los frutos amigo, yo los estoy esperando.
un abrazo y para adelante.
Escrito el Agosto 28th, 2009 a las 18:02